El sector solidario y el avance tecnologico

Por Victor Loaiza
Gerente Proyectos Conectamos Financiera

El avance de la tecnología ha generado grandes cambios en la manera cómo los seres humanos se relacionan y ha modificado la forma como la sociedad se ha desarrollado. En la actualidad no se concibe la vida humana separada de la tecnología, siendo más notable en las comunicaciones, no obstante estar presente en diversos campos del desarrollo humano (agricultura, educación, política, comercio, transporte, etc). Por ello se podría considerar que quien se retrae de los avances en este campo, se condena al olvido.

El mundo crece a pasos agigantados, promovido en gran parte por el avance tecnológico y el impacto que este está teniendo en la forma cómo se desarrollan los negocios. Las nuevas generaciones han transformado sus gustos, sus objetivos, la forma cómo piensan y por supuesto la forma como interactúan. No es un descubrimiento, ya no existe el mundo como se conocía, el futuro del mundo de hoy le pertenece a los millennials y a los centennials.

Según las estimaciones del último censo desarrollado por el DANE, el 63,5% de la población colombiana está entre 0 y 39 años y de estos, el 32,15% (más de quince millones) está en plena edad productiva (20-39 años). Esta porción de la población es la llamada a asumir las posiciones de liderazgo y desarrollo de nuestro país en los años siguientes y son quienes hoy demandan y generan nuevas formas de comunicarse y de realizar negocios.

El sector solidario no puede ser ajeno a esta realidad y aunque permanece vigente su función como mecanismo de inclusión social y financiera, se hace necesario ponerse a tono con el avance tecnológico e incorporarlo en el desarrollo de las organizaciones que lo conforman. Una nueva dirección en la forma de gestionar y dirigir este tipo de organizaciones, requiere un ajuste en los modelos de gestión y, en algunos casos, será imprescindible revisar y ajustar el direccionamiento estratégico para incorporar este segmento poblacional, con necesidades específicas que podrían no estar cubiertas con la oferta actual.

Esta realidad es más palpable hoy y es imperativo soportar el desarrollo del sector solidario en la tecnología. Esto genera nuevos retos que pueden ser, en gran parte, desconocidos. Se hace necesario incluir con prontitud la gestión de riesgos, como un enfoque estructurado para acercar a las organizaciones al cumplimiento de sus objetivos, que deberían contemplar una oferta fresca y novedosa para este importante grupo poblacional.

Bajo este contexto, la implementación del SIAR no debe obedecer a un cumplimiento regulatorio por parte de la Superintendencia de la Economía Solidaria, se convierte en una necesidad para lograr el crecimiento y la subsistencia de un sector que ha jugado un papel preponderante en el desarrollo económico y social de Colombia.